Aprovechando una breve pausa en la elaboración de la ropa para la fiesta, Sonia va a conocer al Noordzee en un tranquilo y claro atardecer en la playa más cercana a la casa, Kijkduin, un sitio al sur de Den Haag donde las familias holandesas acuden a pasear y a nadar en el mar, aunque en realidad en el verano éste llegue a alcanzar los 18 grados centígrados, así que Sonia prefiere pasear tranquilamente por el boulevard.
En la foto y detrás de ella se encuentra una típica duna que protege a la ciudad y que ha sido creada por los habitantes del país en su constante afán para defender su tierra del agua y quizás a lo lejos, en un día claro se vean los astilleros del enorme puerto de Rotterdam así como en el horizonte se pueda distinguir los contornos de las plataformas petroleras, sin embargo, en esta ocasión la luz del sol descenciendo poco a poco impidió ver lo antes mencionado.