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21/5/12

Titanic Requiem.




Hemosa canción que Robin Gibb y su hijo Robin-John compusieran para la conmemoración del centenario del naufragio.

Pequeño homenaje al compositor que hoy nos dejara... gracias por tan bella música.

14/4/12

100 después... breve homenaje al R.M. S. Titanic 1/3


Hoy hace un siglo que este bello barco de manera trágica y abrupta ingresó a la memoria colectiva del siglo pasado como magnífica metáfora de una sociedad  que se modernizaba a pasos agigantados y nuevas lecciones tomaban forma, mismas que en la actualidad aún resultan vigentes. 

He aquí un pequeño homenaje que dedico a todas las víctimas de aquella fatídica travesía.


Mi pequeña mazahua (muñeca artesanal mexicana) a la entrada de
la exposición sobre el Titanic y los holandeses
en el Museo Marítimo de Róterdam.


En 1978, en la serie británica Upstairs Downstairs, escuché por primera vez un diálogo sobre uno de los personajes principales que se suponía viajaba en el buque y desde entonces comenzó mi interés por conocer lo ocurrido.


Richard Bellamy dicta el texto del marconigrama que
Hazel Forrest mandará su esposa, Lady Marjolein
 (parte  final del primer capítulo de la tercera temporada).


Antes de que Robert Ballard encontrase los restos a 4 kms. de profundidad, en México era difícil obtener información sobre el naufragio, sin embargo, a partir del descubrimiento en septiembre de 1985 aumentó el interés y desde entonces he podido leer muy diversos textos al respecto.

Mis revistas National Geographic: Dic. 1985, Dic. 1986, Ag. 1998, Dic. 2004 y Abr. 2012.



Entre las múltiples nacionalidades de los pasajeros, se encontraban 3 holandeses y un mexicano!


En ruta.


En Cherbourg, Francia, el 10 de abril, abordó al Titanic el abogado, originario de Hermosillo, Sonora, Manuel Ramírez Uruchurtu (n. 27/06/1872), quien había intercambiado el boleto con un amigo, ya que en un  princpio regresaría a México en otro trasatlántico. Su boleto fue el 17601 (y le costó 27, 14 libras, en primera clase).

También de la misma clase y residente de Róterdam, subía a bordo ahí mismo el director de la oficina de pasajeros de la Holland American Line, Johan George Reuchlin, con el boleto número 19972 (la White Star Line le invitó el viaje, ya que ambas compañías tenían lazos comerciales importantes, de hecho, el armador del Titanic se encontraba en ese momento armando un barco para la compañía holandesa, con semejanzas importantes, aunque de menor tamaño, el Statendam II).


Ubicación de los 3 holandeses.

100 después... breve homenaje al R.M.S. Titanic 2/3



Juego de té original.


Los tres objetos pertenecen a una colección particular, pero su origen es curioso: alguien los sustrajo del barco antes de que zarpara, de otro modo, habrían terminado en el suelo oceánico (tal y como miles de objetos que al cumplirse el primer siglo del desastre, por fin se les ha declarado artefactos y restos protegidos por la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Submarino  de la UNESCO).




Réplica del camarote de primera clase que ocupara Reuchlin.


En una de las cartas que escribió a su esposa, le comentaba lo siguiente: "Tengo un camarote exterior que cuenta con instalaciones sanitarias y me encuentro muy a gusto".


Otro vínculo neerlandés con el transatlántico se puede observar en la foto superior, ya que la fábrica de muebles Mutters, ubicada en Den Haag, produjo muebles para 24 camarotes de lujo del barco. Asimismo, las sillas de ratán blanco que se usaron en el Café Parisien, también eran holandesas.


Un holandés más, Hendrik "Hennie" Bolhuis, originario de la norteña ciudad holandesa, Groningen, de 27 años, se embarcó también en Southampton para trabajar junto a compañeros franceses e italianos en el lujoso restaurant A la carte (exclusivo para la primera clase) concesionado al italiano A. P. Luigi Gatti. Como empleado, Bolhuis tenía un boleto de segunda clase.


Detalle de la bebida exclusiva del restaurant.



A lo largo de los años he podido coleccionar algunos recuerdos y duplicados relativos al suceso y a los documentos originales, como la muestra que a continuación presento.



Copias de boletos de primera y segunda clase, de folletos 
informativos, postales, planos, etc.


Por último, en las calderas, junto a muchos más, trabajaba como bombero-fogonero el holandés de 42 años, Wessel Adrianus van der Brugge, sin embargo, como sucedió con muchos inmigrantes y trabajadores de tercera clase, poco se conserva sobre él e inlcuso su propia hermana Cornelia, de Amsterdam, supo que él había perecido en el hundimiento hasta septiembre de ese año, ya que no había tenido ninguna noticia clara sobre su paradero durante dos años.

Fotografía de Van der Brugge cuando niño.

100 después... breve homenaje al R.M. S. Titanic 3/3


Una de las mejores producciones fílmicas de la historia es el docudrama británico basado en el libro de Walter Lord (1955), quien se convirtiera en uno de los grandes expertos sobre el tema, además de tener la fortuna de viajar en el Olympic, buque hermano del Titanic. 


Fragmento de la película: A Night to Remember (1958),
del director Roy Ward Baker proyectado
sobre un "iceberg" de utilería. 


La gran cantidad de factores que contribuyeron a la enorme pérdida de vidas, por aspectos sociales, técnicos, de fallos o de carencias, todavía son objeto de investigaciones desde muchas disciplinas (por ejemplo la historia, la física, la ingeniería naval, etc.). No obstante el legado de muchos actos heroicos aún es recordado con respeto, entre los cuales destaca la labor incanzable y determinada de todos los hombres que trabajaron hasta el último momento en las calderas, con el telégrafo y por supuesto, los músicos!


 Homenaje a la víctimas.


Ninguno de los holandeses ni el mexicano sobrevivieron al choque y sus restos permanecieron por siempre en el mar.

En cuanto a Uurchurtu, se sabe que él le cedió su lugar en el bote salvadidas número 11 a la pasajera inglesa de segunda clase, Elizabeth Ramell, en ese entonces joven viuda que regresaba a Estados Unidos. 12 años después de la tragedía, la señora Ramell-Nye (pues ya había contraído segundas nupcias), visitó a la familia del mexicano, en Hermosillo, Sonora y en Jalapa, Veracruz, para cumplir con la última voluntad del primero: narrar a su familia las circunstancias de su fallecimiento.



Parte de mi pequeña colección de objetos relativos al tema.



Mi propia experiencia como migrante, los orígenes que me conforman de gente de muy diversos países, las lenguas distintas que formaron mi infancia y ahora sonorizan mi cotidianidad; la ayuda que durante semanas y semanas presté a los y sobrevivientes del terremoto de 8.1 grados escala de Richter, que asolara a mi querida Ciudad de México el 19 de sptiembre de 1985 (pocos días después del descubrimiento de los restos del naufragio) y donde encontré contradicciones, complejidades, actos heroicos e historias apasionantes y mi amor por la ciencia y la investigación (que muchas veces avanza al analizar y estudiar hechos fatídicos), la fortaleza y la debilidad del ser humano al comprender a la naturaleza o dejar de hacerlo, todo esto y más encuentro cada vez que me acerco al R.M.S. Titanic... un microcosmos de la sociedad moderna.


Fascinación por el Royal Mail Steamship Titanic.

A 100 años ya y la historia continúa...